Soy una diseñadora y artista visual de la soleada Costa Rica. Mi trabajo va desde la ilustración hasta la experimentación con técnica mixta y proyectos conceptuales. Mi práctica habita en la tensión: entre el orden y el caos, la estética y la incomodidad, la estructura y la ruptura.
Mi formación en diseño me dio herramientas, sistemas y disciplina. Pero es en el arte donde cuestiono todo lo aprendido. Mi proceso es intuitivo y reflexivo a la vez; suele comenzar en experiencias cotidianas y expandirse hacia territorios simbólicos y emocionales. Los libros que leo con frecuencia encienden mi imaginación, abriendo paisajes internos que luego se transforman en lenguaje visual.
El collage ocupa un lugar central en mi trabajo. Muchas de estas piezas no son narrativas literales, sino interpretaciones: mi propia lectura visual de situaciones, emociones y tensiones presentes en la literatura. Me interesa menos ilustrar historias y más traducir sus atmósferas, fracturas y momentos no dichos.
Mi obra explora la vulnerabilidad, la presión, la identidad y las reglas silenciosas que moldean la forma en que creamos y existimos. No busco ofrecer imágenes fáciles ni conclusiones limpias. Me atraen la fricción, la honestidad y ese espacio incómodo donde algo resulta a la vez perturbador y extrañamente bello.
Crear, para mí, no tiene que ver con la perfección. Tiene que ver con permanecer en el límite y elegir no apartar la mirada.