Retratos hechos con pedacitos de papel, por encargo. Cada pieza se arma recorte por recorte, con páginas de libros, revistas, papel escrito a mano y fragmentos de textos y diagramas. El color, la sombra y la textura salen de lo que cada trozo ya trae impreso y de cómo lo acomodo junto a los demás. Algunos los hago 100% a mano, sin pantalla de por medio: cortar, elegir, pegar. De lejos se ve un rostro. De cerca, un montón de textos sueltos que lo sostienen. Si quieres un retrato así, escríbeme.